El próximo 28 de noviembre se cumplirá un año desde la entrada en vigencia de la Ley N° 21.659 de Seguridad Privada, normativa que modernizó el marco regulatorio del sector y reforzó aspectos como la prevención, la capacitación, la acreditación y la protección de quienes desarrollan funciones de seguridad privada.
Más allá de los cambios legales, la ley invita a mirar algo más práctico: qué aspectos del trabajo del guardia cobran hoy una importancia aún mayor.
La prevención sigue siendo la principal herramienta
La ley reconoce a la seguridad privada como una actividad de carácter preventivo y complementaria a la seguridad pública.
Eso significa que observar, identificar situaciones inusuales, reportar oportunamente y seguir los procedimientos definidos sigue siendo una de las contribuciones más importantes que puede realizar un guardia.
Muchas veces, el mejor resultado de un turno es evitar que un incidente llegue a ocurrir.
Además, este enfoque refleja una tendencia cada vez más presente en la industria: avanzar desde una seguridad basada solo en la reacción hacia una seguridad capaz de anticipar riesgos y apoyar mejores decisiones. Es una dirección que también conecta con InSight 2030, la estrategia que orienta la evolución de Securitas hacia una seguridad impulsada por inteligencia y anticipación.
Capacitación y actualización: parte del profesionalismo
La normativa también refuerza la importancia de la capacitación y acreditación de quienes trabajan en seguridad privada, incorporando nuevas responsabilidades para la Subsecretaría de Prevención del Delito en estas materias.
Esto refleja una realidad cada vez más presente en la industria: mantenerse actualizado, conocer los procedimientos y desarrollar nuevas habilidades forma parte del trabajo y contribuye a prestar un mejor servicio.
Registrar e informar también genera seguridad
Los registros de rondas, novedades e incidentes son mucho más que un requisito operativo.
Permiten dar continuidad al servicio, respaldar decisiones y aportar información útil para prevenir futuras situaciones de riesgo. Un registro claro y oportuno ayuda a que otros equipos puedan actuar con mejores antecedentes y tomar decisiones informadas.
Una actividad cada vez más profesional
La nueva ley también incorpora medidas orientadas a fortalecer la protección y los estándares asociados a quienes desarrollan labores de seguridad privada, considerando distintos niveles de riesgo según las funciones desempeñadas.
En el fondo, refleja una tendencia que la industria viene impulsando hace años: reconocer el trabajo de seguridad como una actividad especializada que requiere preparación, criterio y responsabilidad.
¿Qué significa esto para Securitas?
En Securitas entendemos que la ley establece un marco común para toda la industria. Nuestro desafío es seguir apoyando a nuestros equipos con capacitación, acompañamiento y herramientas que les permitan desarrollar su trabajo de forma segura y profesional.
Porque, más allá de cualquier cambio normativo, seguimos creyendo que la seguridad se construye a través de personas comprometidas con proteger a otros cada día.
Tres ideas para recordar
✅ La prevención sigue siendo una de las herramientas más importantes del trabajo del guardia.
✅ Registrar e informar oportunamente aporta continuidad, respaldo y calidad al servicio.
✅ Mantenerse actualizado y fortalecer conocimientos es parte del profesionalismo que hoy exige la actividad.