Este enfoque abre nuevas posibilidades para quienes deben monitorear espacios y tomar decisiones, asegura Gustavo Larraín, Director Comercial de Securitas Chile.
“Actualmente estamos trabajando con un ecosistema de partners que nos permite entregar a nuestros clientes soluciones con inteligencia artificial para entender mucho mejor los contextos y las escenas”, indica. La finalidad es apoyar el trabajo que realizan los operadores, tanto en salas de monitoreo de clientes como en nuestro Securitas Operation Center (SOC).
Lo podemos ilustrar con el siguiente ejemplo: “Ante un bolso abandonado en una estación de Metro, un operador podría consultar mediante lenguaje natural a las cámaras para que identifiquen objetos que cumplan ciertas características. Entonces el sistema analiza las imágenes disponibles y entrega una respuesta que permite enfocar la atención sobre la situación detectada”.
La principal diferencia pasa por comprender el cuadro completo. “Va más allá de lo que tradicionalmente podían hacer las cámaras. Toma los distintos elementos de una escena para dar un contexto y poder alertar en caso de que hubiese algún riesgo”, señala Larraín. Así, junto con reconocer el bolso, la inteligencia artificial puede considerar otros factores, como personas en actitud de alerta o una eventual emisión de fuego desde el objeto.
Esta capacidad también puede utilizarse fuera de situaciones asociadas directamente a la seguridad. Por ejemplo el caso de un supermercado, donde las cámaras podrían indicar si el piso se encuentra con agua u otros objetos que obstaculicen el tránsito seguro de las personas. En una tienda, en tanto, podrían advertir la falta de stock de un producto en un pasillo de alta afluencia y relacionar esa información con otros criterios definidos previamente.
Otra ventaja se vincula con la forma de recibir la información. Según explica, las respuestas pueden configurarse como un sí o un no, mediante información alfanumérica o incluso a través de una frase en lenguaje natural que resulte útil para el operador. “Su valor está en entregar una señal contextual que permita ordenar la atención”, resume.
Estas aplicaciones muestran cómo la tecnología puede transformar la información capturada por una cámara en elementos que ayuden a comprender mejor lo que está sucediendo. Más que observar una imagen o detectar un evento aislado, la posibilidad de relacionar distintos factores de una misma escena permite apoyar el monitoreo y dirigir la atención hacia aquello que requiere una revisión.
Gustavo Larraín, director Comercial